miércoles, 1 de agosto de 2018

BAÑAZO MAÑANERO

Si ya lo decía el refrán "a quien madruga dios le ayuda", a pesar de hacerme el remolón a eso de las siete y cuarto cuando suena entre semana el despertador de la jefa, conseguí levantarme para desayunar en familia antes de salir pitando para probar fortuna. Como el día estaba gris y la superficie terrestre mojada, decidí conectarme a la webcam de Somo para ver las condiciones a esa hora de la mañana, para no llevarme sorpresas. Veía que el mar estaba glassy con olas algo mas grandes que las de ayer pero se las veía suaves debido a la llegada de la pleamar. Me arme de valor y cogí el coche para desafiar al medio acuático.


A mi llegada me encontraba a José en el parking que me decía que estaba mucho mejor que ayer y que se iba para al agua. No era muy difícil que estuviera mejor, jajaja, me dijo que me vio desde el Surf Café varias izquierdas buenas, ..., así que imaginaros como iba de hinchado al vestuario. Me decanté en esta ocasión viendo las indicaciones que me decía coger la Full&Cas I-47 esa surfboard (tabla convencional) que tantas alegrías me da cuando la ola va bien puesta. Su anchura y volumen me da ese plus que necesito para no pasarlo mal a la hora de remar las olas y luego la estabilidad que necesito para acabar las maniobras. 


Calenté delante del club, donde estaba Borja Echevarría con los niñ@s de la Fábrica, sección de perfeccionamiento de la Escuela Cántabra de Surf. Mientras lo hacía observe que salía una ola un poco mas a su izquierda cerca de las casas de la playa, así que según termine fui a esa zona donde únicamente había un señor con un longboard aprendiendo. José se vino a mi misma zona. Mi objetivo para la sesión era que en los cuarenta y pico minutos que estuviese en el agua al menos cogiera una docena de olas. Ya sabéis lo maniático que soy en mis sesiones para progresar o para retarme a mi mismo. Pueden ser de rendimiento o de resultado pero la cosa es marcarse una meta.


He tenido de todo en mis intervenciones desde olas bien ejecutadas, otras que se me quedaban e incluso algunas que erraba en la ejecución de la última maniobra, pero he salido con una sonrisa de oreja a oreja que no veáis. Una pasada encontrarse bien con todo tipo de embarcaciones, evidentemente sabiendo que tengo nivel paquete, pero disfrutando como el que mas y siempre respetando. Vamos que me he puesto morado en el poco tiempo que he estado en el agua, jejeje, así que supongo que mañana repita horario y zona de sesión aunque ya veremos con que artilugio. SURFING, RESPECT, ENJOY & LOVE. KEEP SUPING.