martes, 7 de noviembre de 2017

CALMA ANTES DE LA TEMPESTAD!!!

Tras un fin de semana intenso de clases y de atender a la familia, intente ayer sin suerte mi retorno al medio acuático. La verdad es que podía haber intentado quitarme el mono entrando con el bodyboard en un Somo hostil o haber salido a remar con viento y poca agua por el embarcadero e incluso haberme metido en el Sardinero; pero preferí reservarme para el día de hoy, debido a la mejoría de las condiciones, y aproveche para darme un paseo con la jefa por el maravilloso paseo marítimo de la segunda playa de la capital, además de darle una sorpresa al enano yéndole a buscar al colegio, cortándonos el pelo y viéndole en el entrenamiento del fútbol. Me parto parece un pollo sin cabeza corriendo de un lado a otro, aunque en los juegos previos detecte que tiene bastante habilidad. Ahora toca construir poco a poco una gran base multidisciplinar con el único fin de que se lo pase bien.



Cuando llegue temprano al Centro de Surf me acerque a ver las olas a sabiendas de saber que no podía entrar hasta las dos de la tarde. Las condiciones eran bastante buenas al menos desde fuera se veía el mar limpio, glassy y con olas por toda la playa de buena calidad. Predominaban las derechas pero había alguna que otra izquierda decente. Me fui a la oficina a trabajar rezando para que no se estropease el día, ya que las previsiones eran de cambio total con entrada de vientos de componente noroeste que incorporaría lluvia en su paso por la tierruca. Tuve la visita a la una de Javi que venía con intención de salir a remar, así que no me lo pensé y ni subí a ver las olas a las dos según cerré las instalaciones de atención al público. Preparamos el material en su coche para ir al embarcadero y nos cambiamos en el vestuario del club para aprovechar el espléndido día que hacía a esa hora. Él llevaría su Naish Javelin 12'6 x 28 y el remo quiversup slim, mientras que el menda intentaría aguantarle el ritmo con la NSP Elements Allrounder 10 x 32 y un remo prestado de C4 de hace unos añitos, pero mas ligero y cómodo que el de escuela que estoy últimamente utilizando.


La marea estaba algo baja a pesar de llevar subiendo casi dos horas. El agua estaba marrón lo que hacía la entrada algo asquerosa, pero con el sol radiante que teníamos, sin gota de viento, como para pensárselo, sabiendo que nos espera una semana de aupa con fuertes vientos, lluvia y mar embravecido... si es que Néptuno y Eolo parecen algo cabreados tras haber estado de vacaciones la semana pasada... esto es bueno para la naturaleza, así que no nos quejaremos y nos buscaremos la vida para buscar nuestro momento salitrero. Según comenzamos a remar, nos hablo un señor desde un barco que estaba a punto de salir del puerto, algún supero se había olvidado su remo previamente a nuestra salida, tras sus indicaciones adivine de quien era y tras nuestra remada les puse en contacto para su recuperación. Salimos dirección Pedreña a buen ritmo. Dos kilómetros estratégicos totalmente, porque al haber poco calado había que adivinar el mejor camino para no sufrir en demasía la contracorriente y no molestar a las embarcaciones regulares que se dan cita por esa zona cada día. Además barriendo las aguas con una embarcación mas pequeña, es decir, yendo en desventaja aproveche para hacer drafting. 


Hacía tiempo que no lo realizaba, pero no me costo mucho ponerme a rueda y seguir su ritmo de palada, jejeje, llegue fresco al punto donde decidimos girar en busca del embarcadero del Puntal. En ese momento, vimos a un supero con tabla de olas o al menos algo mas pequeña que la mía, al menos a simple vista, que hacía o nos parecía que hacía dos vueltas desde el Puntal hasta el chiringuito mas cercano al pueblo con salida a tierra y cruce al otro lado y tiro porque me toca... vaya crack. Solo de verle acabe cansado, jajaja... Al llegar al embarcadero de dicho enclave nos salía otro kilómetro, así que calcule que nos iríamos a los cinco aproximadamente, finalmente nos salieron por el reloj de Javi, 5560 metros, así que mas que satisfechos remando un poco mas de una hora. Ya el final ayudados por la marea pero en contra del viento y viendo como el tiempo comenzaba a cambiar. Sabía que daban lluvia a última hora de la tarde, pero viendo como se estaba poniendo el tema, predije que antes de lo que cantase un gallo nos íbamos a mojar seguro. Así que recogimos a toda pastilla, aclaramos las tablas en el club, nos duchamos para despedirnos hasta nuestra próxima aventura. De la que iba para casa conduciendo zascaaaaaaa comenzó a llover de lo lindo, así que el resto de tarde en casa entreteniendo al enano o él a mi, jajaja, no se quien es peor, mientras mi amazona iba a tiro con arco... Al final me veo en Tokyo pero viéndola a ella competir, jajaja... SURFING, RESPECT, ENJOY & LOVE. KEEP SUPING.