martes, 10 de diciembre de 2013

TEST: Victory 6’6” = OLD SCHOOL

Menuda sesión de olas que me he pegado esta mañana, mas de dos horas en mi vuelta a los ruedos con ondas marinas. No me lo podía creer el día de mi retorno al mundo de las olas era idílico. El mar estaba de medio metro de serie con un glassy espectacular y varios de los picos de la playa bombeando. Como me gusta esta estación del año, tener en cuenta que la gente aprovecha a subir a Alto Campoo a esquiar o hacer snowboard, así que la playa esta mas desierta de lo habitual. Tras ver las condiciones desde primera hora de la mañana, decidí a mediodía bajar al Centro de Surf de Somo para intentar surfear. Tenía claro que mi vuelta al agua no iba a ser con un SUP, ya que no quería forzar la mano en demasía. Cualquier golpe podría echar abajo mis tres meses de secano recuperándome. Así que lo tenía claro mientras veía a Juanjo disfrutar del pico en solitario que se encuentra enfrente del club, la elección sería un “corchopan”. Había la posibilidad de escoger varios modelos y diferentes medidas. Al final me decante por una Victory 6’6 con cola de golondrina. El “fish” de las tablas de iniciación, jajaja, es una de las adquisiciones de este año en el quiver federativo, que usamos para impartir clases en los cursos de monitores. Siempre había querido probar ese modelo y tendría una oportunidad única en un día muy especial para mi, además con esas condiciones, podría demostrar mi surfing de la vieja escuela… jajajajaja…

Me he puesto morado, las olas de medio metro, me permitían coger todas las que me venían. La verdad es que cuesta acostumbrarse a este tipo de tablas y materiales de iniciación. Pero según coges la distancia idónea de los pies, las tablas fluyen que da gusto. Me ha encantado la sensación de surfing que he tenido. Cuando ves a gente con el Stand-Up Paddle, que no ha mamado el surfing desde críos como nosotros, pues me doy cuenta de que no hacen un take-off, un bottom o un cutback en ninguna de las olas que se cogen. La sensación de bajar hasta abajo de la pared, realizar el giro para volver a subir y encadenar la ola, NO TIENE PRECIO. Mientras calentaba en la orilla, llegaba al pico, Juan, con su kayak, menuda sesión se ha pegado uno de los pioneros longboarders de la playa con dicho artilugio. Lo mejor el ambiente, a medida que pasaba el tiempo, entraban otros, como Mom, Cesar Girón o Ali. Hubo un momento, coincidiendo con Juan, Juanjo y Mom, que me recordaba a sesiones de hace mas de veinte años, aunque el primero lo hacía con longboard, el segundo y el menda lerenda con bodyboard y el tercero con tabla corta… pero ver las mismas caras de siempre en mi regreso a las olas me motivaba cada vez que me ponía de pies sobre ellas. Un auténtico lujazo de mañana. La mano perfecta, el abductor si que le he notado algo tieso al principio de la sesión, supongo que después de tanto tiempo estaría el pobre agarrotado y por mucho que estire pues como que le ha costado entrar en calor. Pero al final del baño, fenomenal las sensaciones, algo cansado, ya que tres mesucos se notan, pero encantado de la vida. KEEP SUPING.